Perros geriátricos

La vida promedio de un perro es de 12 años, dentro de un rango amplio entre 8 a 17 años. Tal variación depende de múltiples factores como alimentación durante la vida del perro, raza, talla, medicina preventiva, etcétera. 

El envejecimiento va a producir en nuestra mascota  cambios tanto metabólicos como físicos responsables de los SIGNOS DE VEJEZ que vamos a ir enumerando: 

  • Reducción del metabolismo del animal. Esto provoca una disminución de su actividad y un aumento del peso corporal que se refleja principalmente en la acumulación de tejido graso. 
  • Menor capacidad de respuesta a las infecciones
  • Disminución de su capacidad de termorregulación. Lo que se traduce en "demasiado calor al sol y demasiado frío a la sombra". 
  • Sensibilidad disminuida a la sed, por lo que hay tendencia a la deshidratación
  • Cambios en los patrones de vigilia-sueño, que lleva a siestas frecuentes, irritabilidad y deambular nocturno. 
  • Incremento de la relación grasa corporal / músculo. Hay pérdida de masa muscular especialmente en las extremidades, que unida a la afectación de los cartílagos y huesos (artrosis) hace que sus movimientos sean lentos, costosos, e incluso, dolorosos.
  • Cambios en la piel. Esta se vuelve más gruesa, se muestra hiperpigmentada y pierde elasticidad. Aparece grasienta al tacto y aumenta el olor corporal.
  • Cambios en el pelaje. Puede observarse disminución del brillo del pelo, tacto áspero y cambio de pigmentación o color del pelo. 
  • Pérdida del aseo corporal y de las costumbres de higiene. Puede llegar a hacer sus necesidades en sitios prohibidos con anterioridad. 
  • Almohadillas plantares hiperqueratinizadas, se vuelven más secas y duras.
  • Uñas largas y quebradizas. 
  • Disminución de la alerta mental. Tardan más en enterarse de lo que pasa a su alrededor. 
  • Pérdida de los sentidos de la vista y el oído. 
  • Alteraciones dentales. Suele haber aumento de la placa o sarro dental, enfermedad periodontal y perdida y rotura de dientes. 
  • Otros signos: tos, descenso de capacidad respiratoria, incontinencia urinaria, flatulencia y estreñimiento... 

El propietario de perros viejos debe tener algunos cuidados fundamentales para mejorar su calidad de vida y prolongar la misma.

ALIMENTACIÓN

Existen diversos productos para perros de edad avanzada identificados como “senior” o “mature”, tanto en alimentos secos como en húmedos. Estos alimentos no son mágicos, lo que se hace es modificar la dieta tal y como se debe hacer con personas de tercera edad, disminuyendo el consumo de sodio,  proteínas y grasas principalmente (los perros gerontes tienen una baja en su metabolismo y actividad física, por lo que tienden a acumular grasa y por lo tanto a la obesidad, lo cual puede repercutir además en sus articulaciones).

*Se recomienda además elevar el plato de comida un poco por encima del nivel del suelo para facilitarle masticar y deglutir, y dividir la ración diaria en porciones más pequeñas y ofréceselas de forma más frecuente. 

SUPLEMENTOS

Para esta etapa de vida, existen muchos suplementos alimenticios, que como su nombre lo indica son un extra a la dieta normal. Dentro de los más comunes están los vitamínicos con y sin calcio, los ácidos grasos, y los suplementos con glucosamina y condroitín sulfato para mantener las articulaciones en buen estado y aminorar su desgaste.

ACTIVIDAD FISICA

Al igual que los perros de todas las edades, los perros viejos requieren ejercicio diario, la diferencia es que se debe evitar el alto impacto (saltos, movimientos bruscos, etc.). No es que no puedan hacerlo, pero no es recomendable debido a que acelera el desgaste de las articulaciones y podemos propiciar lesiones articulares, principalmente de columna, cadera, rodillas y codos.

*También es recomendable evitar su acceso a superficies deslizantes en las que pueda patinar y caer, y el acceso a escaleras.

CONSULTAS VETERINARIAS

En perros gerontes se recomienda realizar chequeos con el veterinario cada seis meses. Por un lado  para mantener al día las desparasitaciones y las vacunas (estas se refuerzan anualmente) ya que las defensas del animal en esta etapa están disminuidas. Por otro lado,  en estas visitas el veterinario realizará exámenes físicos rutinarios, que muchas veces ayudan en el diagnóstico temprano de algunas enfermedades, para controlarlas y evitar que empeoren conforme pase el tiempo.

CHEQUEOS SANGUÍNEOS

Se recomienda realizar anualmente un hemograma completo, como así también un chequeo de los parámetros hepáticos y renales, y análisis de orina.
Estos estudios se complementan con las revisiones con el veterinario y son de gran ayuda para identificar y controlar enfermedades graves que en ocasiones cursan de manera sub-clínica en nuestra mascota, es decir, sin presentar ningún signo evidente para el propietario.

CHEQUEOS CARDIOLÓGICOS

Debemos recordar que frecuentemente la enfermedad cardíaca está presente meses o años antes de producir signos de insuficiencia. El reconocimiento precoz de la patología permitirá la implementación de medidas que retrasen la evolución, que eviten la presentación de eventuales complicaciones durante un procedimiento quirúrgico o  iniciar el tratamiento específico antes de la aparición de signos congestivos.

En MASCOTAS DEL OESTE contamos con visitas programadas con MÉDICOS VETERINARIOS CARDIÓLOGOS especializados en realizar ELECTROCARDIOGRAMA y  ECOCARDIOGRAMA.Estos chequeos permiten detectar a tiempo patologías cardiacas y controlar a aquellos que ya la padecen.

Podes solicitar tu turno llamando a cualquiera de nuestras SUCURSALES MO.